Los parches de capsicum, también conocidos como parches de capsaicina, contienen el compuesto activo de los chiles o pimientos picantes, y se utilizan para aliviar diversos tipos de dolor. Al aplicarse sobre la piel, la capsaicina modula las células nerviosas, lo que disminuye la sensación de dolor en la zona afectada.
¿Para qué se utilizan?
Los parches de capsicum se usan para tratar el dolor leve a moderado en músculos y articulaciones, como el asociado a:
Los parches de capsicum se usan para tratar el dolor leve a moderado en músculos y articulaciones, como el asociado a:
- Dolores musculares y lumbalgia.
- Artritis y esguinces.
- Dolor neuropático, incluyendo el que puede surgir después de un herpes zóster (culebrilla).
- Neuropatía diabética dolorosa.
Tipos de parches
Existen dos tipos principales de parches de capsaicina, según la concentración del compuesto:
Existen dos tipos principales de parches de capsaicina, según la concentración del compuesto:
- De baja concentración: Se pueden adquirir sin receta médica en farmacias y tiendas. Al principio, pueden causar una sensación de calor o ardor en la piel, pero con el tiempo esta sensación disminuye.
- De alta concentración (8%): Se usan para tratar el dolor neuropático crónico y requieren prescripción médica y aplicación por un profesional de la salud en un entorno controlado. Su efecto puede durar hasta tres meses.
Posibles efectos secundarios y advertencias
Aunque son una alternativa segura para muchos, los parches de capsicum pueden causar efectos secundarios, especialmente en concentraciones altas. Algunas precauciones incluyen:
Aunque son una alternativa segura para muchos, los parches de capsicum pueden causar efectos secundarios, especialmente en concentraciones altas. Algunas precauciones incluyen:
- Irritación en la piel: Es común sentir ardor, escozor o enrojecimiento en el área donde se aplica el parche.
- Sensibilidad al calor: La zona tratada puede volverse más sensible al calor y al sol.
- Afecciones preexistentes: Se debe consultar a un médico antes de usarlos si se tienen problemas de presión arterial, cardiacos, circulatorios, diabetes, o si se padece de hipersensibilidad a la capsaicina.
- Embarazo y lactancia: Las mujeres embarazadas o lactantes deben consultar a su médico antes de usar estos parches.
- No aplicar sobre piel dañada: No se deben aplicar sobre heridas abiertas, piel irritada o pliegues de la piel.
- Evitar el contacto con ojos y mucosas: Lavarse bien las manos después de manipular el parche para evitar el contacto accidental.



