Los supositorios de glicerina para niños se utilizan para el alivio sintomático del estreñimiento ocasional. Actúan ablandando las heces y estimulando el movimiento intestinal para facilitar la evacuación.
Uso y Consideraciones
La frecuencia de uso debe ser limitada, utilizando presentaciones específicas según la edad y el peso del niño:
- Lactantes (menores de 2 años): Se utilizan presentaciones infantiles específicas, siempre tras consultar con un pediatra.
- Niños de 2 a 12 años: Se utilizan presentaciones infantiles adecuadas para este rango de edad.
- Mayores de 12 años: Pueden requerir presentaciones de mayor tamaño.
Cómo aplicarlo
- Preparación: Lave bien sus manos. Si el supositorio está muy blando, déjelo unos minutos en la nevera o bajo agua fría antes de sacarlo del envase.
- Posición: Recueste al niño de lado con las piernas flexionadas hacia el pecho o boca arriba con las piernas elevadas.
- Inserción: Introduzca el supositorio de forma suave.
- Retención: Mantenga las nalgas del niño apretadas durante unos instantes para evitar que sea expulsado de inmediato.
Advertencias y contraindicaciones
- Uso ocasional: No deben usarse de forma rutinaria ni prolongada, ya que pueden generar dependencia o irritación rectal.
- Síntomas de alerta: No los use si el niño presenta dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos o fiebre sin consultar al médico.
- Efectos secundarios: Puede causar una ligera sensación de quemazón o irritación en la zona anal.
Para un manejo adecuado a largo plazo, los especialistas de Mayo Clinic recomiendan aumentar el consumo de fibra y líquidos en la dieta del niño.


