La Metformina 850 mg genérica es un medicamento clave para la diabetes tipo 2, especialmente en personas con sobrepeso, que ayuda a controlar la glucosa en sangre al disminuir su producción hepática y mejorar la captación celular, siendo eficaz cuando dieta y ejercicio no son suficientes. Se presenta en tabletas recubiertas y su uso requiere receta médica, siendo crucial seguir las indicaciones de dosificación (generalmente una o dos veces al día con las comidas) para evitar efectos secundarios gastrointestinales y, en casos graves, la peligrosa acidosis láctica, indicando siempre consultar al médico si hay dudas o efectos persistentes.
¿Qué es y para qué sirve?
- Clase de fármaco: Biguanida.
- Función: Reduce la glucosa en sangre al disminuir la producción de glucosa por el hígado, aumentar la sensibilidad a la insulina y mejorar la captación de glucosa por los tejidos.
- Uso principal: Diabetes Mellitus tipo 2, sobre todo si hay sobrepeso, en combinación con dieta y ejercicio.
Dosis y administración:
- Generalmente: 850 mg una o dos veces al día, durante o después de las comidas.
- Ajuste: La dosis se ajusta gradualmente según los niveles de glucosa para mejorar la tolerancia.
- Precaución: Tomarla con alimentos ayuda a reducir los efectos secundarios digestivos iniciales.
Consideraciones importantes:
- Requiere receta médica: Es un medicamento controlado y requiere prescripción.
- Efectos secundarios: Puede causar molestias gastrointestinales (diarrea, náuseas) que suelen ser temporales y mejoran con la toma junto a las comidas.
- Riesgo de acidosis láctica: En casos de sobredosis o problemas renales, puede ser muy grave; buscar atención médica inmediata si hay confusión, dificultad para respirar u otros síntomas graves.



