- Fiebre causada por infecciones o procesos inflamatorios.
- Dolores leves a moderados como dolor de muelas, de cabeza, musculares o de garganta.
- Procesos inflamatorios, incluyendo la artritis reumatoide juvenil.
- Niños: Se suele administrar según el peso corporal, comúnmente en intervalos de cada 6 a 8 horas.
- Adultos: La dosis para el dolor y la fiebre suele ser de 200 mg (5 mL) a 400 mg (10 mL) cada 4 a 8 horas, sin exceder los 1200 mg diarios a menos que lo indique un médico.
- Recomendación: Se aconseja tomarlo después de los alimentos para reducir la irritación gástrica.
- Alergias: No debe usarse si se tiene hipersensibilidad al ibuprofeno, a la aspirina o a otros antiinflamatorios (AINEs).
- Problemas digestivos: Evitar en casos de úlceras gástricas, hemorragias digestivas o perforaciones previas.
- Condiciones graves: No está indicado para personas con enfermedades graves de hígado, riñones o corazón.
- Varicela: Se recomienda evitar su uso en niños con varicela debido a posibles complicaciones.



