- Infecciones del tracto respiratorio inferior: exacerbación de la bronquitis crónica y neumonía leve a moderada.
- Infecciones del tracto respiratorio superior: sinusitis, faringitis, amigdalitis y otitis media.
- Infecciones de la piel y tejidos blandos: foliculitis, celulitis y erisipelas, de gravedad leve a moderada.
- Enfermedades de transmisión sexual (ETS): infecciones no complicadas por Chlamydia trachomatis (uretritis y cervicitis) y chancroide.
- Complejo Mycobacterium avium (MAC): se utiliza para tratar o prevenir infecciones pulmonares por MAC.
- Infecciones respiratorias, piel y tejidos blandos: la pauta común para adultos es de 500 mg una vez al día durante tres días. Otra alternativa es tomar 500 mg el primer día y luego 250 mg diarios durante los siguientes cuatro días.
- Infecciones de transmisión sexual: para infecciones como la clamidia, se suele indicar una dosis única de 1000 mg.
- Forma de administración: los comprimidos se tragan enteros con agua, con o sin alimentos. En el caso de la suspensión, se puede tomar con o sin alimentos, pero puede dejar un regusto amargo.
- Efectos secundarios comunes:
- Diarrea
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Dolor de cabeza y mareos
- Efectos secundarios menos frecuentes pero graves:
- Reacciones alérgicas: erupción cutánea, picazón, urticaria, dificultad para respirar e hinchazón de la cara, labios o garganta. En casos severos, puede causar una reacción anafiláctica.
- Problemas cardíacos: palpitaciones, ritmo cardíaco irregular o prolongación del intervalo QT.
- Problemas hepáticos: ictericia (coloración amarillenta de la piel u ojos) u orina oscura. Puede causar hepatitis y, en raras ocasiones, insuficiencia hepática grave.
- Diarrea grave: puede ser un signo de una inflamación intestinal grave (colitis pseudomembranosa).



