La aspirina de 100 mg (ácido acetilsalicílico) se utiliza principalmente por su efecto antiagregante plaquetario, lo que ayuda a evitar la formación de coágulos en la sangre.
Sus funciones principales en esta dosis baja son:
1. Prevención Cardiovascular
- Prevención secundaria: Es fundamental para personas que ya han sufrido un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular (ictus) o padecen angina de pecho, con el fin de evitar que se repita el evento.
- Prevención primaria: Se recomienda en personas de alto riesgo (entre 40 y 70 años) con factores como hipertensión, diabetes, tabaquismo o colesterol alto, siempre bajo supervisión médica.
2. Otros usos médicos
- Alivio del dolor y fiebre: Aunque las dosis para el dolor suelen ser más altas (500 mg o más), la dosis de 100 mg puede contribuir al alivio de dolores leves e inflamación.
- Post-cirugía: Se prescribe frecuentemente después de procedimientos como bypass coronario o colocación de stents para mantener la fluidez de la sangre.
Advertencias importantes para 2026
- Riesgo de hemorragia: El uso diario puede aumentar el riesgo de sangrado estomacal o cerebral, por lo que no debe tomarse sin indicación médica si no hay riesgo cardiovascular alto.
- Contraindicaciones: No se recomienda en personas con antecedentes de úlceras gástricas, alergia a los salicilatos o asma inducida por antiinflamatorios.

