El óxido de zinc es un compuesto inorgánico con una amplia gama de usos, especialmente en productos para el cuidado de la piel, y en diversas aplicaciones industriales. Actúa como un agente protector, calmante y antibacteriano.
Usos en el cuidado de la piel
- Protector solar: Funciona como un protector solar físico que refleja y dispersa los rayos ultravioleta UVA y UVB, ideal para pieles sensibles.
- Irritaciones y quemaduras leves: En cremas, ungüentos y pastas, se utiliza para tratar y prevenir irritaciones cutáneas, cortes menores y quemaduras leves.
- Dermatitis del pañal: Es un ingrediente común en las pomadas para tratar la irritación y la dermatitis en la zona del pañal en bebés.
- Cuidado de la piel con incontinencia: Las cremas con óxido de zinc ayudan a proteger la piel de pacientes con incontinencia urinaria que están encamados.
- Combate el acné: Sus propiedades calmantes y antibacterianas lo hacen útil para pieles propensas al acné.
- Protección contra el mal olor: Su poder absorbente ayuda a eliminar el exceso de humedad, siendo eficaz para mantener los pies frescos y prevenir el mal olor.
- Alivio de manchas: Por su efecto calmante y su capacidad para bloquear la radiación UV, puede ayudar a reducir la hiperpigmentación postinflamatoria y el melasma.
- Inhibidor del olor corporal: Se ha demostrado que reduce el mal olor corporal al inhibir las bacterias que causan el olor en zonas como las axilas.



